El mundo de la moda es así: un día estás dentro, y otro día quedas fuera, como diría Heidi Klum.
Este es mi paso por él, mi historia, mis sueños, mis aciertos y mis errores... Mi camino. El que desde muy chiquita decidí tomar, y en el cuál estoy comenzando a aventurarme.
Quien quiera seguirme, bienvenido!

"May the glamour be with me".

martes, 30 de marzo de 2010

Del matadero, a correr por los prados verdes.

Día II
Hoy cuando desperté, no tenía esas mariposas en la panza del primer día. Sólo pensaba en lo mucho que me dolía la cabeza y lo poco que había dormido.
Había quedado en encontrarme con mi compañera un rato antes, porque como teníamos Dibujo e ibamos a utilizar esas aulas multitudinarias ENORMES, no queríamos estar lejos del profesor para escuchar y ver bien. Pero no nos encontramos, llegué tarde, (pese a haber salido re temprano, maldito 28), y supuse que ella había entrado para no perder la clase. Me acomodé donde pude, con unas chicas de Arquitectura, y compartí la clase con ellas. Para que evaluaran nuestros dibujos, a la hora tuvimos que salir de la clase y regresar a las 12. Me quedé con ellas y recorrimos casi toda Ciudad Universitaria, y en eso, vi pasar a mi compañera, despedí a las futuras arquitectas y me reuní con ella, al fín alguien conocido! Salimos un ratito a tomar aire, y en el trayecto nos encontramos con otro compañero, que al verlo sólo, nos acercamos para hablarle y a partir de ese momento del día fuimos inseparables hasta el momento en que bajamos de colectivo y cada uno se fue para un lado distinto.
Volvimos a Dibujo a las 12, y como en ese aula había tranquilamente 200 personas, quedamos divididos en 4 grupos distintos para trabajar durante todo el año. Lamentablemente, cada uno fue a parar a uno distinto, por ende tuve que hacer un "esfuerzo social" (así le llamo yo cada vez que tengo que comprender a la gente que no quiero comprender, acercarme a alguien y entablar relación, o cosas similares), y como el material para la clase siguiente era en grupo, aproveché la ocasión para juntarme con 4 chicas más, futuras compañeras de mesa en la clase esa. Intercambiamos mails y celulares, y empecé a tomarle más el gustito todavía a la UBA. Estás permanentemente teniendo que relacionarte, conocés mucha gente nueva, y hasta pegás onda y te llevás nuevos amigos. Era lo que quería, conocer gente nueva, y perder un poco esa "fobia humana" que tengo, no toda la gente es tan terrible como suelo decir que son.
Pero terminó la clase y corrí a reunirme con mis dos compañeros de siempre, teníamos Pensamiento Científico en el aula contigua (o eso supusimos, hasta el momento en que había pasado media hora y no había mucha gente en el aula, y entonces corrimos al Pabellón 2, al mismo número de aula, sabiendo que estabamos retrasados en nuestra clase por haber pensado que era todo en el mismo edificio).
Encima de haber llegado tarde, presiento que esa clase la reprobamos los 3. No sólo nos aburre, la gente de ahí es aburrida y con cero onda, y para colmo no podíamos parar de reirnos de las pelotudeces que hacíamos o decíamos entre los 3. Una risita y ya todos se dieron vuelta, ¿qué, nunca se tentaron en su vida? ¡Gente aburrida!
Salimos, compramos todos los apuntes necesarios, y de ahí nos tomamos todos juntos el colectivo.
Ir así a la Universidad, estudiar y hacer lo que te gusta, y pasar el rato con gente que hay química es súper divertido.
Hasta hace poco temía ir, temía no conocer a nadie y sentirme re sóla, temía aburrirme... Hoy terminñe de cambiar de parecer, me gusta mucho ir, no me importa si no conozco a nadie porque siempre hay oportunidad para relacionarse, y no me siento sóla, al contrario, me siento muy acompañada con dos personas con las que me llevo de maravillas y juntos los 3 nos divertimos muchísimo.
Chau, chau, matadero. Ahora sí que me siento como en unos hermosos y placenteros prados verdes.

lunes, 29 de marzo de 2010

Tal como en Argentina: la vaca al matadero...

Día I
Madrugué 05.45 am con la
sensación de ser una vaca que va al matadero.
Después de atravesar la crisis "Qué Me Pongo?", logré salir 06.06 am de mi casa para llegar justito a tiempo.
La caminata hasta el colectivo: horrenda. Macri, muy lindas tus camionetitas de "Haciendo Buenos Aires", sabés que yo te banco, pero cómo podés poner al volante a esos negros pajeros? Y sí, no había otras palabras, es que no hay nada más asqueroso que escuchar: "hooola, bebé, buen día, pero qué linda estás", y menos si dormiste poco y nada, es tu primer día de facultad, y vas caminando por una calle de noche y completamente DESIERTA con todo el miedo del mundo. Esperando ya el bendito 28 en General Paz, me sentí un poco mejor, y ni te digo cuando puse un pie arriba! Aunque volvió a abordarme esa sensación de ser una vaca que va al matadero, haciendo fila para subir prolijamente de a uno a un camión (colectivo), lleno de otras vacas (personas) que habían subido con el mismo fin. Una vez que pronuncié "1.55, por favor" al colectivero y tan entusiasta y buena onda contestó, reflexioné hasta el momento de llegar lo mal que hacía la gente en no saludarlo, o pedirle por favor que marque en la máquina el boleto.
El colectivo entró en Ciudad Universitaria, y enseguida mi reflexión sobre el "pobre colectivero", pasó no a un segundo plano, sino al décimo quinto! Nervios, nervios y más nervios.
Sabía dónde encontrar el aula que me tocaba primero, así que me apuré para ver si quizás conseguía un buen lugar y subí las escaleras junto con otros cientos de personas, una vez más, me sentía la misma pobre vaca con ese destino tan desdichado. Para colmo, cuando llegué a la puerta no veía ningún lugar vacío y eso que había llegado temprano, entonces comencé a caminar por el pasillo, (es tan feo sentir que todos te miran!), hasta que noté que por las filas de adelante había algunos espacios libres, así que me ubiqué al lado de una chica que estaba sóla en su fila.Pasaron muchísimos minutos, hasta que la clase de Antropología por fín comenzó, y me aburrí como ninguna... Mi compañera de al lado no había pronunciado palabra (lo que me hizo creer por un momento que me había ubicado muy mal el primer día), y tenía la vista fija de alguien que, al parecer., no le importaba que notara que me estaba mirando. ¡Qué incomodidad!
Al fin nos hizo reunir en grupitos, con la gente más cercana y mi compañera de al lado rompió el hielo. A partir de ahí nos quedamos charloteando todo el día, lo cual lo hizo más llevadero, y como compartimos todas las clases, buscamos la siguiente aula después paracursar Proyectual I.El tipo de aula era completamente distinta, mesas de a 8 o 10 personas, taburetes altos, 7 profesores a la vez que daban una misma clase y explicaban el primer trabajo manual que ibamos a "producir" (como le decían ellos).
Lo primero que ibamos a hacer, iba a ser un cubo, negro, con una imagen en cada una de sus caras, pero las imágenes debían ser de producción propia, sin uso de la computadora, por ende, creo estar considerando seriamente hacer un curso de fotografía urgente, ya que comentaron que la cámara digital iba a ser un material constante en la materia.Cada imagen era bajo una consigna, y a medida que fueron dándolas, gracias a Dios, mi cabecita se activó y se le ocurrieron bastantes ideas para hacer un lindo trabajo. Según los profes: algo imposible, nadie se iba a ir de ahí con todo el cubo prácticamente planeado, y por eso nos daban hasta el lunes. Pero yo salí de el aula 210 sabiendo el 80% de cómo iba a estar conformado mi trabajo, será que mi imaginación va demasiado rápido.
Salimos, gracias a Dios, 2 horas antes, y apenas me bajé del colectivo, compré las cosas que habían pedido para hacer dicho cubito. Primer día y ya llevo gastados $50 en materiales, y eso que ni siquiera saqué el apunte que debo leer para el lunes de Antropología y sólo estoy hablando del gasto de UNA materia. Sí, señor, una sóla materia... Dame un par de meses más, y fundo a mis papás! (Por eso es que yo hablo seriamente de conseguirme un trabajo, y mi papá se niega hasta que no le agarre la mano a la facultad, entre el dinero para materiales, y otros gastos necesarios para la subsitencia de un adolescente feliz, se necesita PLATA).
Llegué, con la idea de sacarme de encima lo de Antropología, ver esos benditos videos, leer los apuntes de internet y hacer la actividad, y además de eso, armar el cubo para Proyectual I.. Lamentablemente, todavía estoy dando vueltas con el cubo que le falta poner una cara, y de Antropología no hice NADA.
Pero bueno, iré ya mismo a terminar con la "producción", que además muero por ver cómo queda. Por ahora, hasta la próxima clase que no se tenga que hacer lo de las fotos, el cubo es este:

Al fin y al cabo, parece que el camión se desvió, y la pobre vaca volvió a pastar por la pradera, feliz de haber sobrevivido a la primera instancia de matanza.

lunes, 15 de marzo de 2010

Reorganizando mi vida: mis nuevos horarios.

Al fin, tengo mis horarios:
Martes de 9 a 13 Dibujo, aula 13
Martes y Viernes de 13 a 15 Pensamiento Científico, aula 210
Lunes y Jueves de 7 a 9 Antropología, aula 311
Lunes y Jueves de 9 a 13 Proyectual I, aula 10.

Dentro de todo, en comparación a otros que tuve la posibilidad de ver, éstos están bastante bien, no me quejo demasiado. Al menos no curso los sábados, como otros casos que vi. Tampoco tengo matemática, materia que me va a costar horrores, así que me reservo un poco de esfuerzo para cuando me toque en el próximo cuatrimestre.
Pero por ejemplo, el hecho de estar martes y viernes hasta las 3 de la tarde en la facultad, me complica para encontrar un trabajo. Y QUIERO trabajar, el problema es dónde y si me van a dar los tiempos.

sábado, 13 de marzo de 2010

The final countdown

Cada vez falta menos, y los nervios incrementan. Ansiosa por descubrir todo lo que significa pertenecer al mundo universitario, pero a la vez llena de miedos.

Ansiosa por: conocer gente nueva, sumar amistades, por estudiar al fin lo que realmente me gusta.

Miedosa por: no conocer a nadie la primer semana, no poder entablar fácil alguna relación con alguien para sentirme acompañada, consumir gran parte de mi día estudiando o haciendo trabajos para la facultad, alejarme de mis seres queridos al tener que estar tan metida en mi carrera.
Al fin y al cabo, según dicen, las carreras de diseño en la UBA te consumen.

Gracias a Dios existe Internet y todo se facilita más. En Facebook hay varios grupos en los que podés encontrar posibles compañeros de carrera. De hecho, lo hice.
Ahora, el problema es el siguiente: no pegué demasiado onda con nadie, cosa que sí esperaba hacer. ¿Serán mis pocas capacidades para ser sociable, o realmente la gente no está tan desesperada como yo en encontrar una compañía?