El mundo de la moda es así: un día estás dentro, y otro día quedas fuera, como diría Heidi Klum.
Este es mi paso por él, mi historia, mis sueños, mis aciertos y mis errores... Mi camino. El que desde muy chiquita decidí tomar, y en el cuál estoy comenzando a aventurarme.
Quien quiera seguirme, bienvenido!

"May the glamour be with me".

lunes, 29 de marzo de 2010

Tal como en Argentina: la vaca al matadero...

Día I
Madrugué 05.45 am con la
sensación de ser una vaca que va al matadero.
Después de atravesar la crisis "Qué Me Pongo?", logré salir 06.06 am de mi casa para llegar justito a tiempo.
La caminata hasta el colectivo: horrenda. Macri, muy lindas tus camionetitas de "Haciendo Buenos Aires", sabés que yo te banco, pero cómo podés poner al volante a esos negros pajeros? Y sí, no había otras palabras, es que no hay nada más asqueroso que escuchar: "hooola, bebé, buen día, pero qué linda estás", y menos si dormiste poco y nada, es tu primer día de facultad, y vas caminando por una calle de noche y completamente DESIERTA con todo el miedo del mundo. Esperando ya el bendito 28 en General Paz, me sentí un poco mejor, y ni te digo cuando puse un pie arriba! Aunque volvió a abordarme esa sensación de ser una vaca que va al matadero, haciendo fila para subir prolijamente de a uno a un camión (colectivo), lleno de otras vacas (personas) que habían subido con el mismo fin. Una vez que pronuncié "1.55, por favor" al colectivero y tan entusiasta y buena onda contestó, reflexioné hasta el momento de llegar lo mal que hacía la gente en no saludarlo, o pedirle por favor que marque en la máquina el boleto.
El colectivo entró en Ciudad Universitaria, y enseguida mi reflexión sobre el "pobre colectivero", pasó no a un segundo plano, sino al décimo quinto! Nervios, nervios y más nervios.
Sabía dónde encontrar el aula que me tocaba primero, así que me apuré para ver si quizás conseguía un buen lugar y subí las escaleras junto con otros cientos de personas, una vez más, me sentía la misma pobre vaca con ese destino tan desdichado. Para colmo, cuando llegué a la puerta no veía ningún lugar vacío y eso que había llegado temprano, entonces comencé a caminar por el pasillo, (es tan feo sentir que todos te miran!), hasta que noté que por las filas de adelante había algunos espacios libres, así que me ubiqué al lado de una chica que estaba sóla en su fila.Pasaron muchísimos minutos, hasta que la clase de Antropología por fín comenzó, y me aburrí como ninguna... Mi compañera de al lado no había pronunciado palabra (lo que me hizo creer por un momento que me había ubicado muy mal el primer día), y tenía la vista fija de alguien que, al parecer., no le importaba que notara que me estaba mirando. ¡Qué incomodidad!
Al fin nos hizo reunir en grupitos, con la gente más cercana y mi compañera de al lado rompió el hielo. A partir de ahí nos quedamos charloteando todo el día, lo cual lo hizo más llevadero, y como compartimos todas las clases, buscamos la siguiente aula después paracursar Proyectual I.El tipo de aula era completamente distinta, mesas de a 8 o 10 personas, taburetes altos, 7 profesores a la vez que daban una misma clase y explicaban el primer trabajo manual que ibamos a "producir" (como le decían ellos).
Lo primero que ibamos a hacer, iba a ser un cubo, negro, con una imagen en cada una de sus caras, pero las imágenes debían ser de producción propia, sin uso de la computadora, por ende, creo estar considerando seriamente hacer un curso de fotografía urgente, ya que comentaron que la cámara digital iba a ser un material constante en la materia.Cada imagen era bajo una consigna, y a medida que fueron dándolas, gracias a Dios, mi cabecita se activó y se le ocurrieron bastantes ideas para hacer un lindo trabajo. Según los profes: algo imposible, nadie se iba a ir de ahí con todo el cubo prácticamente planeado, y por eso nos daban hasta el lunes. Pero yo salí de el aula 210 sabiendo el 80% de cómo iba a estar conformado mi trabajo, será que mi imaginación va demasiado rápido.
Salimos, gracias a Dios, 2 horas antes, y apenas me bajé del colectivo, compré las cosas que habían pedido para hacer dicho cubito. Primer día y ya llevo gastados $50 en materiales, y eso que ni siquiera saqué el apunte que debo leer para el lunes de Antropología y sólo estoy hablando del gasto de UNA materia. Sí, señor, una sóla materia... Dame un par de meses más, y fundo a mis papás! (Por eso es que yo hablo seriamente de conseguirme un trabajo, y mi papá se niega hasta que no le agarre la mano a la facultad, entre el dinero para materiales, y otros gastos necesarios para la subsitencia de un adolescente feliz, se necesita PLATA).
Llegué, con la idea de sacarme de encima lo de Antropología, ver esos benditos videos, leer los apuntes de internet y hacer la actividad, y además de eso, armar el cubo para Proyectual I.. Lamentablemente, todavía estoy dando vueltas con el cubo que le falta poner una cara, y de Antropología no hice NADA.
Pero bueno, iré ya mismo a terminar con la "producción", que además muero por ver cómo queda. Por ahora, hasta la próxima clase que no se tenga que hacer lo de las fotos, el cubo es este:

Al fin y al cabo, parece que el camión se desvió, y la pobre vaca volvió a pastar por la pradera, feliz de haber sobrevivido a la primera instancia de matanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario